
Para decorar un baúl de madera con pintura a la tiza y papel de arroz, pinta primero el exterior en un tono claro y el interior en un color que repita uno de los tonos del papel. Después pega los papeles de arroz adaptándolos a cada cara, retoca las zonas blancas, protege con barniz y remata herrajes y cantos con una pasta metálica. Así lo hace Sole Pascual en este baúl para un niño, pensado para guardar los recuerdos que le va dando su abuela.
Lo esencial
- Exterior blanco en una mano fina y aguada; interior en azul.
- El color de la pintura sale del papel: así todo queda armonizado.
- Perfila a mano alzada con paletina plana o usa cinta de carrocero.
- Lija suave si la madera se levanta al pintar.
- Barniz al agua bien uniforme y pasta metálica en herrajes y cantos.
El proyecto: un baúl de recuerdos en blanco y azul

Sole parte de un baúl de madera con cierre metálico de 21 × 21 × 15 cm, con la tapa arqueada y una pequeña moldura en las patas. El plan: exterior blanco, interior en azul y papeles de arroz de temática marina, con una ballena en la tapa y una caracola entre flores azules y letras.
Una idea que recorre todo el vídeo: el plan inicial se ajusta sobre la marcha. «Según voy haciendo, voy cambiando de idea», dice Sole. Lo que cuenta es cómo queda al verlo puesto.
Materiales que usa Sole
- Baúl de madera en crudo.
- Pintura a la tiza blanca (Nordic Chic) y azul Royal Blue (Vintage Paint). Tienes opciones en la sección de pinturas.
- Brocha y paletina plana de buena calidad, más un pincel fino para retoques.
- Cinta de carrocero, si no te ves segura a mano alzada.
- Lija fina para la fibra levantada.
- Papeles de arroz de temática marina y cola para decoupage.
- Barniz al agua para proteger.
- Pasta metálica Goldfinger plata para herrajes y cantos, y un trapo de algodón.
Cómo decorar un baúl de madera paso a paso
1. Blanquea el exterior con una mano fina y aguada

Sole da una sola mano de pintura a la tiza blanca, rebajada con agua: no busca un blanco perfecto, solo blanquear la madera para que después el papel de arroz luzca. Pinta también la parte de abajo y deja los herrajes puestos, porque al final los tratará con la pasta metálica.
Su truco para las segundas manos: cuando la pintura a la tiza empieza a engancharse en la brocha, «un poquito de agua tiene toda la culpa y está solucionadísimo».
2. Pinta el interior en azul, siguiendo la veta

Para el interior elige el Royal Blue, el mismo azul que domina en los papeles. Lo aplica directamente sobre la madera, sin imprimación, empezando por las juntas y siguiendo la veta. Primero lo prueba diluido para que transparente la madera, pero este baúl tiene poca veta y el efecto no la convence, así que lo cubre del todo. Una mano basta en casi todo; el fondo lleva dos.
3. Perfila la curva de la tapa entre el blanco y el azul

En el interior de la tapa, el azul termina en una curva que Sole perfila a mano alzada, porque ahí irá el papel. Su recomendación: una paletina plana de buena calidad y paciencia. Y si no te ves segura, cinta de carrocero: «vais a perder un minutito en ponerla y vais sobre seguro».
4. Lija la fibra que ha levantado la pintura

Con la pintura seca, la superficie queda áspera: el agua de la pintura ha levantado la fibra de la madera. Basta una pasada suave de lija, sin insistir. Sole no busca dejarlo perfecto: ese ligero desgaste le ayuda a integrar mejor el papel.
5. Presenta los papeles de arroz y adáptalos a cada cara

Antes de cortar, Sole presenta cada papel sobre su cara. Tiene en cuenta el sentido de las letras y busca piezas que abarquen varias zonas de una vez, como la caracola con las flores. En el fondo decide sobre la marcha: si el papel tiene muchas partes lisas, desgasta antes la pintura; si está muy cubierto, no hace falta.

En la parte trasera pega el papel y le recorta «un cachitito a cada lado» para que quede rematado. El pegado es el mismo que en el decoupage con papel de arroz de siempre; lo explicamos paso a paso en el tutorial de decoupage con papel de arroz, también con vídeo de Sole.
6. Retoca las zonas blancas con la punta del pincel

Al lijar y recortar, asoman zonas blancas en esquinas y bordes. Sole las retoca con el mismo azul, cargando solo la punta del pincel: «si llevo mucha carga, al final me queda pegotón». No lo tapa todo, porque le gusta que se siga viendo la veta.
| 💬 El consejo de Sole «Buscad siempre una pintura que se acerque lo más posible al tono del papel, porque con eso es con lo que vais a conseguir armonizar todo el trabajo.» |
7. Protege con barniz al agua

Como el baúl es para un niño, Sole elige un barniz al agua en lugar de una cera con disolvente, que huele mucho. Además, así se podrá limpiar con un trapo húmedo. Lo aplica bien repartido, sin pegotes, pero sin quedarse corta, y usa el brillo del barniz fresco como guía para ver por dónde ha pasado. Termina con pasadas largas para que quede uniforme. Como el papel ya llevaba una mano de cola por encima, con una mano de barniz es suficiente.
8. Remata herrajes y cantos con pasta metálica


Con el barniz seco, Sole aplica Goldfinger plata con el dedo. En los herrajes y bisagras le quita el brillo del acero y los hace parecer de plata envejecida. En los contornos, donde se cortó el papel y asoma el blanco, los remata. El truco: descargar el dedo rascándolo antes de tocar la pieza, y pasarlo suave. Si quieres más brillo, se pule después con un trapo de algodón.

Errores frecuentes al decorar un baúl de madera
- Elegir la pintura sin mirar el papel. El conjunto no casa. Busca un tono que ya esté en el papel.
- Perfilar sin paletina adecuada ni cinta. El borde queda irregular justo donde más se ve.
- No lijar la fibra levantada. El papel se asienta peor sobre una superficie áspera.
- Retocar con el pincel cargado. Salen pegotes; basta la punta.
- Quedarse corta de barniz. La pieza queda desprotegida en las zonas de más uso.
Cuándo este acabado no es el adecuado: si quieres que se vea la veta a través del color, el azul diluido solo funciona en maderas con veta marcada. Sole lo probó y en este baúl no le convenció. Y si la pieza va a recibir golpes o mucho uso, ten en cuenta que el papel de arroz y los cantos en plata son acabados decorativos: protegen con el barniz, pero no son para un mueble de trote.
Preguntas frecuentes sobre cómo decorar un baúl de madera
¿Hay que dar imprimación antes de pintar un baúl de madera con pintura a la tiza?
En este proyecto, no. El baúl es de madera nueva en crudo y Sole aplica la pintura a la tiza directamente, sin imprimación, tanto el blanco de fuera como el azul del interior. Si tu baúl ya tiene barniz, cera o una pintura anterior, el punto de partida es distinto: ahí conviene limpiar y preparar la superficie antes de pintar.
¿Por qué se levanta la madera al pintar y cómo se arregla?
Al pintar con pintura al agua, y más si la diluyes, la fibra de la madera se levanta y la superficie queda áspera. Se arregla con una pasada suave de lija cuando la pintura está seca: no hace falta insistir, solo quitar esa aspereza. Sole comenta que ese ligero desgaste incluso le ayuda después a integrar mejor el papel.
¿Cómo elijo los colores de pintura para combinar con el papel de arroz?
El consejo de Sole es buscar una pintura lo más parecida posible a uno de los tonos del papel. En este baúl, el azul del interior repite los azules de los papeles de arroz y todo el conjunto queda armonizado. Si un color no convence al verlo puesto, se cambia: a ella el verde de la base le pareció demasiado chillón y lo sustituyó por el azul.
¿Barniz o cera para proteger un baúl decorado con papel de arroz?
Sole elige un barniz al agua porque el baúl es para un niño y prefiere evitar el olor de una cera con disolvente. Además, con el barniz la pieza se puede limpiar después con un trapo húmedo. Lo aplica sin quedarse corta, bien uniforme y terminando con pasadas largas.
¿Cómo se consigue el efecto metálico en herrajes y cantos?
Con una pasta metálica de aplicación con el dedo, en este caso Goldfinger en plata. El truco es descargar el dedo antes de tocar la pieza para no dejar pegotes y pasarlo muy suave por cantos, esquinas y herrajes. Si quieres más brillo, puedes pulirla después con un trapo de algodón.
¿Te animas con tu baúl?
¿Tienes un baúl esperando en casa, o te apetece empezar con uno nuevo? Elige primero los papeles y saca de ellos el color de la pintura: es la mitad del resultado. Encuentra el tuyo entre los papeles de arroz de Xolearte y empieza a crear.
