Para tener una de esas lecheras pintadas a mano, el proceso es: tapar los relieves y golpes, dar una imprimación para metal si va a estar en el exterior, pintarla y decorarla con transfer. Si va a la intemperie, se termina con varias manos finas de barniz. Sole Pascual lo enseña con una marmita de aluminio de unos 60 cm de alto, un encargo para la puerta de una casa: un degradado de seis verdes y el transfer Peony Fields de Hokus Pokus, un diseño de peonías de gran formato que la envuelve entera. Es una forma de convertir lecheras antiguas pintadas en piezas únicas.
Lo esencial
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- Tapa inscripciones y bollos con pasta de textura y lija.
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- Imprimación para metal solo si va al exterior, y bien seca antes de pintar.
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- Degradado de oscuro a claro, de abajo arriba, con la misma brocha.
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- Transfer grande en piezas, casadas al ras, sin montarlas.
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- Exterior: tres manos finas de barniz. Interior decorativo: no hace falta.
¿Interior o exterior? Lo que cambia en el proceso
Antes de empezar, decide dónde va a estar la lechera, porque cambia el trabajo. Sole usa pinturas multisuperficie que agarran bien sobre el metal, así que para una pieza decorativa de interior la imprimación y el barniz no serían imprescindibles. Esta marmita, en cambio, va a estar en la calle, con sol, aire y algo de humedad: «me voy a curar en salud».
| Decorativa de interior | Exterior | |
|---|---|---|
| Imprimación para metal | Se puede saltar con pinturas multisuperficie | Sí, imprimación antióxido |
| Barniz | Recomendable | Sí, en varias manos finas |
Si prefieres una lechera de interior decorada con papel de arroz, tienes el tutorial de cómo decorar lecheras antiguas.
Materiales
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- Marmita o lechera de aluminio, limpia.
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- Pasta de textura o de relleno y lija.
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- Imprimación para metal tipo bloqueador de óxido (para exterior).
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- Pinturas en varios tonos de un mismo color para el degradado. Tienes opciones en pinturas.
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- Brocha y, si puedes, una base giratoria.
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- Transfer de gran formato y espátula de aplicación. Tienes muchos diseños en transfers.
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- Barniz: Sole usa Top Coat.
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- Opcional: moldura flexible, cola blanca, pistola de calor y un acabado dorado.
Paso a paso: cómo pintar una lechera a mano y decorarla con transfer
1. Tapa inscripciones y golpes
La marmita tenía inscripciones en relieve («Pamplona», «Copeleche») y algunos bollos. Sole los cubre con pasta de textura, dejando un poco de relieve, y después lija hasta que la superficie queda lisa. Quita el polvo con un trapito antes de seguir.
2. Imprimación para metal, solo si va al exterior
Para exterior, Sole da una mano muy suave de imprimación para metal, repartida en tramos de 5 a 10 cm y repasada para unificar: «si esto lo tengo bien trabajado, la pintura me va a quedar igual de suave». También la aplica dentro de la tapa.
Déjala secar del todo. Sole empezó a pintar demasiado pronto y la pintura se le mezcló con la imprimación, así que tuvo que parar y esperar.
3. Degradado de seis verdes con la misma brocha
Un truco para elegir los colores: sácalos del propio transfer. Sole mira la lámina y elige seis verdes, del más oscuro al más claro, que van con el diseño. Luego pinta de abajo arriba sobre una base giratoria, que «me facilita mucho el trabajo»:
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- Empieza con el verde más oscuro, solo en la parte baja.
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- Con la misma brocha, sin limpiarla, sigue con el siguiente tono un poco más arriba, pintando sobre la línea del anterior.
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- Aprieta de vez en cuando la brocha para que salgan los tonos de debajo y se mezclen de forma irregular, «como aguas de diferentes tonos».
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- Si una zona queda muy oscura, baja un poco el color claro para aclararla.
Al final, Sole da una segunda pasada al degradado para suavizarlo. El resultado «parece un cuadro al óleo», y esa profundidad es la que luego hace lucir el transfer.
«Por correr, al final lo voy a estropear, y no. Cada cosa lleva su proceso.» (vídeo, 9:52) |
4. Lechera decorada con transfer: la pieza central primero
El transfer Peony Fields viene en tres piezas, y su altura coincide con la de la marmita, unos 60 cm. Sole identifica cada parte por las mariposas del diseño y empieza por la central. Para manejarla mejor sobre la curva, recorta las mariposas de arriba y las guarda para después.
Centra la pieza, retira el papel blanco y aplica con la espátula de bambú. En el plástico verás que el color cambia donde el diseño se ha despegado. Si quedan puntitos sin pegar o alguna parte se rompe, vuelve a colocarlos y repasa. «Aunque es curvo, la verdad es que está pegando muy bien.» Una vez hecha la parte de abajo, la de arriba es más fácil.
5. Casar las piezas al ras, sin montarlas
Esta es «la parte más delicada». Las piezas laterales se colocan junto a la central, al ras, sin montar una encima de otra: si se montan, no queda igual de bien. Antes de apretar aún tienes margen para mover la pieza y ajustarla. Fíjate en las hojas y ramitas que cruzan la junta, que son las que más se notarían. Si la casas bien, «no se nota ninguna junta, ningún corte, ningún relieve».
6. Composición con recortes: superponer y aprovechar sobrantes
Por detrás, Sole hace una composición con recortes que tenía guardados de otros proyectos, de transfers de Prima Re-design: ramitas, flores silvestres y mariposas. «Si tenéis algún recorte, no los tiréis»: guardados en su propio sobre se conservan bien.
Los transfers se pueden superponer: «no se va a transparentar el dibujo de abajo», y así se crean capas y profundidad. Sole pone una abeja encima de todo, en primer plano, y una mariposa como si estuviera posada en una flor. En la tapa, que es curva, usa flores a las que da pequeños cortes para que se adapten sin arrugas.
Tienes más detalle de la técnica de aplicación en cómo aplicar un transfer sin burbujas.
7. Barniz para exterior: capas muy finas
Como va a estar en la calle, Sole barniza toda la marmita, cuerpo y tapa, con tres manos muy finas y bien extendidas, repasando que no quede «ningún chorretón, ninguna gota». Presta atención a las asas, donde se suelen acumular gotitas.
8. Remate: moldura flexible y toque dorado
En el cuello, Sole coloca una moldura flexible como si fuera un collar:
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- Caliéntala para poder manejarla, porque «si la manipuláis en frío, se parte».
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- Pégala con cola blanca, calentando y apretando a la vez. Cuidado con la pistola de calor, que quema. Con un secador de pelo irás más despacio.
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- Píntala con los verdes del degradado para integrarla.
Al final, un toque dorado muy sutil en los relieves del cuello: una gotita en el dedo, descargada, y pasada con suavidad.
Errores frecuentes al pintar una lechera
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- Pintar sobre la imprimación todavía húmeda. La pintura se mezcla.
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- Montar las piezas del transfer una encima de otra. Se nota la junta.
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- Intentar poner la pieza grande entera sobre la curva. Recorta los extremos y colócalos después.
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- Barnizar en capas gruesas. Aparecen chorretones y gotas en las asas.
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- Manipular la moldura en frío. Se rompe.
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- Tirar los recortes de transfer. Sirven para otra composición.
Lo que conviene saber: el barniz protege, pero una pieza a la intemperie siempre sufre más que una de interior. Si puedes, colócala en un sitio resguardado del sol directo y de la lluvia.
Preguntas frecuentes sobre lecheras pintadas a mano
¿Se puede pintar una lechera de aluminio sin imprimación?
Depende de dónde vaya a estar. Sole explica que las pinturas multisuperficie que usa agarran sobre el metal sin imprimación, así que en una pieza decorativa de interior podrías saltártela. Para exterior, donde habrá sol, aire y humedad, ella da una mano de imprimación para metal antióxido. Siempre bien seca antes de pintar.
¿Qué transfer usar para una lechera grande?
Uno de gran formato que venga en varias piezas, para poder colocarlo por partes sobre la curva. Antes de elegirlo, mide la altura de tu lechera: Sole comprobó que la marmita medía unos 60 cm, lo mismo que el transfer Peony Fields de Hokus Pokus. Si la lechera es más pequeña, puedes recortar el diseño y usar solo la parte que te encaje.
¿Se pueden poner transfers uno encima de otro?
Sí. Sole superpone varios recortes en la parte de atrás de la marmita, y el dibujo de debajo no se transparenta. Al hacerlo se crean capas que dan profundidad: una abeja encima de las ramas se ve como en primer plano. Aplica primero lo que va al fondo y termina con lo que quieres que destaque.
¿Cuántas manos de barniz necesita una lechera de exterior?
Sole pensaba dar dos y al final dio tres, todas muy finas y bien extendidas, para que no quedaran gotas. Es para una pieza que va a estar en la calle. En una lechera decorativa de interior, pintada con pinturas multisuperficie, no sería imprescindible. Si barnizas, revisa bien las asas, donde se acumulan gotitas.
¿Qué hago con los recortes de transfer que sobran?
Guárdalos. Sole recomienda conservarlos en su propio envase, donde se mantienen muy bien, y en este proyecto los aprovecha para la composición de la parte de atrás. Ramitas, flores sueltas o mariposas sirven para rellenar huecos, tapas curvas u otras piezas pequeñas.
¿Te animas con la tuya?
¿Tienes una lechera esperando en el trastero? Dale una segunda vida con un transfer que la envuelva entera. Encuentra diseños de gran formato entre los transfers de Hokus Pokus y empieza a crear.
- Canal de YouTube: @SolePascual
- Talleres presenciales en Oiartzun (Gipuzkoa)
- Tienda: xolearte.com
